Se entiende por rodaje al movimiento del avión en el suelo. El propósito
principal del rodaje es maniobrar el avión para llevarlo a la posición
de despegue o retornarlo al área de aparcamiento después del aterrizaje.
La exposición de este capítulo se enfoca bajo este punto de vista.
Puede haber muchas otras razones que obliguen a mover el avión, pero en ese
caso también son aplicables las reglas generales aquí expuestas.
La mayoría de las precauciones a observar cuando se rueda el avión
(por ejemplo, comprobar que no vamos a colisionar con algún avión
estacionado o cualquier otro obstáculo) son válidas en todo momento,
mientras que algunos procedimientos son exclusivos del rodaje pre-despegue o post-aterrizaje.
Para evitar redundancias innecesarias, estas generalidades se detallan únicamente
en uno de los apartados de este capítulo, esperándose del lector de
estas páginas el suficiente sentido común para saber cuando aplicarlas.
4.8.1 Rodaje previo al despegue.
El rodaje implica el uso de tres controles: gases, pedales y volante de control;
gases para mover el avión, pedales para girar en el suelo y/o frenar el avión
y volante de control para contrarestar la fuerza del viento durante el rodaje.
Para poner en movimiento el avión se necesita más potencia que para
mantenerlo rodando. Por esta razón, habrá que abrir gases progresivamente
hasta que el avión se ponga en movimiento, para después irlos bajando
hasta el punto que se mantenga una velocidad moderada y continua. La cantidad de potencia
a aplicar depende de varias cosas, pero la principal es el grado de firmeza de la
superficie en la cual descansa el avión.
Para que el aceite tome algo de temperatura, algunos fabricantes recomiendan que transcurra
al menos un minuto desde el arranque del motor hasta la aplicación de potencia
para mover el avión, especialmente en tiempo frio. Lo normal es que el chequeo
posterior al arranque del motor y previo al rodaje consuma este minuto sobradamente.
En los primeros metros recorridos, ponga a prueba los frenos aplicándolos
suave y progresivamente; si lleva copiloto también debe probar los suyos. Si
los frenos no funcionan adecuadamente, este el momento apropiado para detectarlo.
Recordar que los frenos se aplican pisando la parte superior de los pedales y que
cada pedal actúa sobre la rueda de su lado.
Controle la velocidad con la que rueda y este atento para no colisionar con otros
aviones aparcados, edificios, obstáculos, etc... Tengo experiencia para recomendar
esto, pues tras un vuelo de instrucción bastante decente y una buena toma,
en una distracción del instructor, un mal calculo de la distancia provocó
que golpeara con el extremo del ala a un avión que sobresalía del aparcamiento.
Afortunadamente, la velocidad que llevaba era pequeña y salvo el daño
del ala que mantuvo varado al avión un par de semanas no hubo que lamentar
más desgracias, pero deseé que me tragara la tierra.
Rodar el avión con exceso de potencia y controlar la velocidad aplicando frenos
continuamente es tan mala práctica como conducir un automovil pisando el acelerador
y el freno a la vez. En su lugar, aplique la potencia necesaria para rodar suavemente
sin tener que recurrir a los frenos. Estos actúan solo sobre las dos ruedas
del tren principal y su capacidad de frenada es inferior a la de un automovil, por
lo que en caso de fallo, llevar poca velocidad permitirá parar en poco espacio
cortando gases.
Una buena regla es que la velocidad del avión no debería ser mayor que
la de una persona caminando rápidamente.
Si la superficie es blanda, posiblemente necesite algo más de velocidad
para evitar que el avión se atasque y tener que aplicar más gases
de la cuenta para sacarle de ahí. Pero si la superficie tiene grava, piedras
sueltas o cualquiera otro material que pueda saltar y dañar la hélice,
es necesario operar el motor con pocas r.p.m.
El control de la velocidad es especialmente importante cuando se rueda en estos
tipos de superficies o en condiciones de fuerte viento. Para aminorar la velocidad,
primero corte gases en la cuantía necesaria y después si es necesario aplique
frenos.
La mayoría de los aviones ligeros disponen de una rueda dirigible (ver.3.9)
mediante los pedales del timón de dirección. Esta rueda está
situada en el morro en trenes tipo triciclo o en la cola en trenes de patín
de cola. Este mecanismo permite que en la mayoría de las circunstancias se
pueda girar el avión sin tener que recurrir a los frenos (recuerde que los
frenos son diferenciales).
Para girar a la derecha pise el pedal derecho (la parte de abajo) y para girar a la
izquierda pise el pedal izquierdo (por supuesto la parte de abajo). La cantidad de
fuerza de la pisada dependerá del radio de giro, de la superficie sobre la
que se rueda y de la fuerza del viento. Si es necesario, ayúdese frenando la
rueda de giro (frenada diferencial), pero tenga presente que quizá tenga que
abrir algo más de gases y que no debe frenarla por completo para no dañar
las gomas.
Algunos aviones montan un sistema de rueda "libre" no conectada a los
pedales, por lo que para girar hay que aplicar freno a la rueda del lado del giro.
Estos aviones son algo más difíciles de rodar, sobre todo si la rueda
libre está montada en el morro, y hay que llevarlo con algo más de
velocidad para evitar que la rueda se atraviese. Si se atraviesa, o paras el motor
y te bajas a colocar la rueda de frente, o efectúas un "360º"
para volver a colocar el avión en posición. El único rodaje
que he hecho con un avión así me dejó mal sabor de boca. Me
atravesé y el instructor se las vio y se las deseó para volver a poner
el aparato en posición. Afortunadamente son muy pocos los aviones que montan
este sistema.
Anticípese un poco al giro o a la frenada, pues hay un pequeño lapso
de tiempo desde que el piloto inicia un cambio de dirección o velocidad hasta
que este comienza efectivamente.
El patín de cola de algunos aviones, supone una actitud de morro muy hacia
arriba. Esto implica que con un viento de frente moderado o fuerte tienen tendencia
a "gallear", es decir, intentar levantar el morro hacia el viento. Esta
tendencia es mucho menor en aviones con tren tipo triciclo. Además, la actitud
de morro arriba dificulta la visión hacia adelante, siendo necesario a veces
zigzaguear para mirar a uno y otro lado alternativamente.
Sin dejar de prestar atención a nuestra tarea principal, rodar el avión,
si el área está libre de obstáculos u otros aviones continuamos
con la lista de chequeo comprobando que:
El bastón se mueve hacia el lado del giro y la bola se desplaza al lado contrario.
El indicador de dirección (direccional) y la brújula marcan rumbos
menores girando hacia la izquierda y rumbos mayores hacia la derecha.
El indicador de actitud u horizonte artificial se mantiene en todo momento en la
misma posición.
4.8.2 Superficies de maniobra.
A la hora de rodar, podemos encontrar distintas situaciones dependiendo de la configuración
del aeródromo. Este puede tener servicio de torre o no tenerlo, y puede ser
que disponga de calle de rodadura o que no la tenga. Si tiene calle de rodadura,
debemos prestar atención a seguirla en la dirección correcta para
llegar al punto de espera concreto. Pero si no dispone de ella, como es el caso
de muchos aeródromos privados, el rodaje habrá que hacerlo por la
pista en servicio, en cuyo caso debemos extremar las precauciones. En grandes aeropuertos
con varias calles de rodadura, debemos conocer la disposición de las mismas
para determinar con exactitud la dirección a seguir en cada una; en caso
de apuro no se debe dudar en interrogar a la torre sobre el camino a seguir.
En un aeródromo controlado (con servicio de torre), es necesario autorización
para rodar. Esta autorización está implícita en los mensajes
(si nos autoriza a aterrizar obviamente también lo hace para rodar hacia
el aparcamiento). Pero esta autorización NO incluye pistas en servicio, las
cuales solo podemos cruzar, o entrar en ellas, con autorización expresa.
En aeródromos no controlados (sin torre) debemos informar por radio de nuestros
movimientos para advertir a otros aviones, mucho más cuando se rueda por
la pista de aterrizaje y despegue: "eco charli golf mike mike rodando por
pista cero uno a punto de espera uno nueve". Por la misma razón,
debemos estar atentos a las comunicaciones no vaya a suceder que iniciemos el rodaje
sobre una pista en servicio cuando otro avión está aterrizando. Menuda
sorpresa desagradable para él y para nosotros.
Sea o no controlado, recuerde que la responsabilidad última sobre el avión
y sus ocupantes es del piloto. En un aeropuerto con servicio de control de tráfico,
la torre es una ayuda, proporciona asistencia y ordena el tráfico, pero la
responsabilidad final la tiene el piloto al mando.
Cuando las hay, las líneas centrales de las calles de rodaje y las marcas
de posición de espera son totalmente distinguibles de las marcas de las pistas
de despegue y aterrizaje. El color usado en las primeras es amarillo en lugar del
blanco de las pistas principales. Las marcas de puntos de espera consisten en líneas
continuas y discontinuas paralelas a la pista principal. Si no hay marcas de punto
de espera, debe mantenerse el avión lo suficientemente apartado de la pista
principal para no entorpecer las operaciones.
Las pistas principales se numeran de acuerdo a los tres dígitos de su dirección
magnética, redondeada a la decena más cercana y quitando el último
cero. La dirección Norte se entiende como 360º no como 000º, así
que una pista con esta orientación se numeraría 36 (tres seis). Por
ejemplo: una pista orientada en una dirección comprendida entre 355º y
004º recibe la numeración 36 (tres seis).
Las pistas son como las carreteras de doble sentido, es decir, en una misma pista
se puede despegar y/o aterrizar en un sentido o en el contrario, dependerá
de la dirección del viento en ese momento. Por esta razón, cada pista
tiene dos cabeceras, dos finales, dos orientaciones y dos numeraciones, cada una opuesta
180º a la otra. Por ejemplo: una pista orientada en la dirección magnética
186º se numera 19 (uno nueve) en ese sentido y 01 (cero uno) en el opuesto cuya
dirección magnética será 006º.
Si un aeropuerto tiene pistas paralelas, todas tienen la misma numeración
y se distinguen con una letra adicional: L (Left) la situada a la izquierda, C (Center)
la del centro si hubiera y R (Right) la de la derecha.
Las calles de rodaje suelen identificarse por letras, a las cuales se hace referencia
por medio del alfabeto fonético empleado en aviación (A=Alfa, B=Bravo,
C=Charlie, D=Delta...) seguida de un número (1,2...).
Cuando la torre informa sobre el viento reinante, además de la intensidad
del mismo facilita su dirección en grados magnéticos para ayudar al
piloto a orientar de por donde le llega el viento respecto a la pista. No hay ninguna
razón para confundirse con la dirección del viento; cuando en la información
meteorológica se dice que hay viento del Norte, asumimos automáticamente
que el viento procede del Norte, que sopla desde el Norte. En aviación
es lo mismo, la dirección del viento identifica el origen del mismo.
4.8.3 Uso de los controles en rodaje.
En condiciones normales, no es necesario actuar sobre el volante de control, todo
lo más, si el avión dispone de rueda de morro se recomienda rodar con
este totalmente hacia atrás para liberar algo el peso sobre esa rueda, sobre
todo si la superficie no es lisa. Pero si sopla viento con cierta intensidad, al afectar
a las superficies aerodinámicas puede levantarnos un ala o alguna rueda del
suelo haciendo complicado e incluso perder el control direccional.
Para contrarestar este efecto la regla a seguir es: con viento de frente volante de
control neutral y girado hacia el lado del morro de donde viene el viento, y con viento
de cola volante de control totalmente adelante y girado hacia el lado contrario del
lado de la cola por el cual el viento sopla.
En la fig.4.8.5 se esquematiza la posición de la columna de control según
la dirección del viento. Algunos fabricantes de aviones pueden recomendar alguna
variante al uso de los controles del párrafo anterior, en cuyo caso deben seguirse
esas recomendaciones. De todas formas, no es muy frecuente llevar a cabo las recomendaciones
dadas, pues si el viento sopla con intensidad suficiente para elevarnos un ala estando
en el suelo, lo más probable es que hayamos desistido de volar en esas condiciones.
4.8.4 Rodaje tras el aterrizaje.
Las normas generales dadas para el rodaje previo al despegue, son igualmente aplicables
al rodaje posterior al aterrizaje. Si para dirigirse hacia el área de aparcamiento
fuera necesario rodar por la pista en sentido contrario al del aterrizaje (backtrack),
bien porque la salida está al otro extremo de la pista o porqué convenga
salir por una calle que hemos dejado atrás, debemos solicitarlo a la torre
y contar con su autorización: "mag cuatro cinco alfa solicito backtrack"
- "mag cuatro cinco alfa autorizado backtrack". Si el aeródromo
no tiene servicio de torre debemos tomar precauciones porque puede haber otro avión
a punto de aterrizar, y comunicar por radio nuestras intenciones a otros posibles
tráficos: "mag cuatro cinco alfa realizando bactrack en pista cero
uno".
Algunas listas de chequeo incorporan una serie de tareas tras el aterrizaje, tareas
que no son chequeos propiamente dichos, pues ya en el suelo poco hemos de chequear,
sino operaciones previas al apagado final del avión una vez estacionado.
Estas operaciones son realizadas a discreción del piloto y no deben distraerle
de su tarea principal: rodar el avión con seguridad. Es muy posible que la
longitud de la pista y de la calle de rodaje (si la hubiera) sea tan corta que no
sea posible realizar todas o parte de estas tareas hasta haber entrado en el área
de aparcamiento.
Sumario:
El propósito principal del rodaje es maniobrar el avión para
llevarlo a la posición de despegue o retornarlo al área de aparcamiento
después del aterrizaje.
Las normas generales atañen a cualquier rodaje, previo al despegue o
posterior al aterrizaje.
Nada más empezar a rodar, se deben poner a prueba los frenos.
En todo momento se debe controlar la velocidad con la que se rueda y mirar continuamente
hacia afuera para no colisionar con aviones aparcados, edificios, obstáculos,
etc...
Es una mala práctica rodar el avión con exceso de potencia y controlar
la velocidad aplicando frenos de forma continua.
Controlar la velocidad es especialmente importante cuando se rueda en superficies
no lisas o con viento fuerte.
Para aminorar la velocidad, primero corte gases en la cuantía necesaria
y después si es necesario aplique frenos.
El movimiento del avión se controla con los pedales, tanto si el avión
dispone de una rueda de control conectada a los mismos como si monta un sistema
de rueda "libre". En el primer caso, para girar a un lado se pisa el
pedal de ese lado (la parte de abajo) y puede necesitarse apoyo del freno sobre
la rueda sobre la que se gira. En el segundo caso, el giro se realiza únicamente
frenando la rueda del lado a que se quiere girar.
Desde que el piloto inicia un cambio de dirección o velocidad hasta que
comienza a producirse pasa un pequeño lapso de tiempo. Esto exige un poco
de anticipación por parte del piloto.
Durante el rodaje previo al despegue deben realizarse algunas operaciones de
chequeo siguiendo la lista provista por el constructor o la escuela de aviación.
En un aeródromo con servicio de torre es necesario el permiso de la misma
para comenzar a mover el avión. Si no existe este servicio debemos extremar
las precauciones y notificar por radio nuestros movimientos para conocimiento
de otros posibles tráficos a la escucha.
En ningún caso debemos introducirnos o cruzar una pista de despegue/aterrizaje
si no es con permiso expreso de la torre. Si no hay torre, de nuevo extremaremos
las precauciones y notificaremos nuestros movimientos por radio.
Las marcas de las calles de rodaje y de puntos de espera se distinguen porque
son amarillas, mientras que las señalizaciones en el suelo de las pistas
principales son blancas.
Las calles de rodaje se denominas según las letras del alfabeto fonético
aeronáutico (A=Alfa, B=Bravo..) y un número. Las pistas principales
se numeran según los tres dígitos de su orientación magnética,
redondeando a la decena más cercana y sin el cero final. Por ejemplo: una
pista orientada en la dirección 193º se numera como pista 19 (uno
nueve) y otra orientada en la dirección 006º se numera como 01 (cero
uno).
Una pista es como una carretera de doble sentido. En una dirección tiene
un número y en la opuesta tiene otro. Por esta misma razón, una
misma pista tiene dos cabeceras y dos finales.
Con viento cruzado de frente conviene girar el volante de control hacia el lado
del cual sopla.
Con viento cruzado de cola, mantener el volante de control adelante y girado hacia
el lado contrario de donde sopla.
Si tras aterrizar, para rodar al área de aparcamiento debemos volver
por la pista en sentido contrario al de la toma, debemos contar con el permiso
expreso de la torre. En caso de que no haya servicio de torre, extremaremos las
precauciones y radiaremos nuestro movimiento para conocimiento de otros posibles
tráficos.