4.3 CARGA Y CENTRADO DEL AVION (II).
En el capítulo anterior se ha abordado el control del peso del avión,
sus limitaciones, y los efectos que tiene sobre el vuelo rebasar dichos límites,
todo ello desde un punto de vista cuantitativo, es decir en cuanto a cantidad
de peso del avión, mencionando muy de pasada otro aspecto: su distribución.
Aunque es importante observar las limitaciones de peso dadas por el fabricante
del aeroplano en cuanto a cantidad, más importante es aún si cabe
atenerse a las limitaciones en cuanto a su distribución, dado que el mismo
peso según se coloque en uno u otro lugar ejercerá mayor o menor
efecto de palanca. Aunque un aeroplano mantenga el peso dentro de los límites,
una inadecuada distribución del mismo puede acarrear graves consecuencias,
tal como veremos a lo largo de este capítulo.
4.3.1 Centro de Gravedad y Balance.
El Centro de Gravedad (en adelante c.g.) es el punto de un cuerpo en el cual
se considera ejercida la fuerza de gravedad que afecta a la masa de dicho cuerpo,
es decir, donde se considera ejercido el peso (ver
1.3.5).
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El c.g. es a su vez el centro de balance o centro de equilibrio. Si se colgara
al avión por ese punto, este quedaría suspendido en perfecto equilibrio.
Asimismo, como el avión es libre de moverse en cualquier dirección,
todos sus movimientos los realiza pivotando sobre el c.g.
Como es natural, el c.g. no es necesariamente un punto fijo, sino que su posición,
más hacia un lado o hacia otro o más adelante o hacia atrás,
está en función de la distribución del peso en el aeroplano.
Los límites a esta posición están fijados, para distintos
pesos, en el Manual de Vuelo por el constructor.
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La importancia de la situación del c.g. viene dada por su carácter
determinante en cuanto a la estabilidad y seguridad
del aeroplano. Un avión con su c.g. dentro de los límites tabulados
es manejable, responde a los mandos en la forma prevista y vuela por tanto con seguridad,
mientras que el desplazamiento del c.g. mas allá de dichos límites puede
volverlo inmanejable poniendo a sus ocupantes en grave riesgo. Por esta razón,
el piloto tiene la responsabilidad de no exceder el límite de peso y además
que el c.g. resultante de la distribución del mismo permanezca dentro de los
límites impuestos si no quiere verse envuelto en situaciones muy comprometidas.
En la fig.4.3.2 se muestra un avión y los puntos de aplicación de las
fuerzas de sustentación y peso (Centro de presiones o sustentación y
Centro de gravedad - Ver capítulo 1.3). Este
avión es estable longitudinalmente debido a la disposición adecuada
de su peso, tal como se refleja en la balanza de la figura.
A efectos de carga y centrado, la localización del c.g. del avión
se realiza por su posición relativa respecto a dos ejes del avión:
eje lateral (de un extremo a otro de las alas) y eje longitudinal (de la cola
al morro), aunque tiene mucha más importancia su desplazamiento a una posición
adelantada o retrasada sobre el eje longitudinal que su posición desplazada
a la izquierda o la derecha sobre el eje lateral.
4.3.2 Desplazamiento lateral
del c.g.
Debido a que el balance lateral es relativamente fácil de controlar, salvo
casos muy exagerados lo cual no es habitual, y a que el control longitudinal es
mucho más crítico, en los manuales y libros de vuelo no suele hacerse
referencia a la posición lateral del c.g. y aunque esta no suele calcularse,
es prudente que el piloto conozca sus efectos. Un avión mal balanceado
lateralmente, implica mayor actuación sobre el alerón del lado más
cargado, incrementa la resistencia, y produce menores eficiencia y rendimiento,
lo cual se traduce en mayor gasto de combustible y menor radio de acción.
También, la inclinación hacia el lado de mayor peso hace un poco
más trabajoso el despegue y el aterrizaje. Para paliar estos efectos, las
medidas normalmente recomendadas son muy elementales: tratar de equilibrar los
pesos a ambos lados y consumir el combustible de los depósitos en las alas
por igual (cambio de depósito de forma regular).
A continuación veamos los efectos de un c.g. excesivamente retrasado o
adelantado, para cuya mejor comprensión es conveniente dar un repaso a
algunos conceptos ya vistos, principalmente en el apartado
1.6.5. Según ese apartado, la estabilidad longitudinal se refiere
al movimiento del avión sobre su eje transversal o eje de cabeceo (morro
arriba/abajo). Esta estabilidad está principalmente resuelta por el estabilizador
horizontal de cola, puesto a propósito en la parte más alejada
de las alas para acentuar el efecto de palanca, estabilizador que suele tener
menor ángulo de incidencia que las alas (decalaje). Con estos conceptos
en mente veamos las consecuencias de un centro de gravedad fuera de límites:
excesivamente retrasado o adelantado.
4.3.3 Centro de gravedad retrasado.
Si la carga en el avión (pasaje, equipaje, carga, etc..) está distribuida
de forma que el c.g. resulta en una posición por detrás del límite
posterior dado por el fabricante, el avión tenderá a caer de cola,
y por tanto a elevar el morro (encabritarse). Debido al efecto palanca, esta tendencia
se incrementa conforme aumenta el desplazamiento del c.g.
El centro de gravedad retrasado puede producir los siguientes efectos:
- En el despegue, el avión tiende a rotar prematuramente y si se le consiente
puede suceder que volvamos a la pista bruscamente porque la velocidad sea insuficiente
o una pequeña ráfaga nos robe unos nudos.
- Una vez despegado, el avión intentará ascender, si no se le corrige,
con un ángulo de ataque excesivo y por tanto una velocidad menor que la de
mejor ascenso o de mejor ángulo de ascenso. Se puede entrar en pérdida.
- Una vez en el aire, la cola estará volando con un ángulo de
ataque superior al normal, puede incluso que con un decalaje
negativo, o sea mayor ángulo de ataque en la cola que en las alas (Fig.4.3.5).
Esto obliga al piloto a intervenir sobre los mandos constantemente pues el avión
se vuelve inestable y difícil de controlar al no tener ninguna estabilidad
longitudinal.
- La posición de vuelo del avión implica que la misma potencia del
motor desarrolla menos velocidad.
- El anormal ángulo de ataque de la cola incrementa el peligro de pérdida
en todas las maniobras, sobre todo si se vuela en aire turbulento. Y si se produce
una pérdida nos encontraremos con la peor de las posibles. En una pérdida
normal, las alas entran en pérdida pero la cola sigue volando; el morro
cae facilitando la recuperación que hace el piloto empujando el volante
de control (morro abajo). Pero en este otro tipo de pérdida, la cola
está volando con mayor ángulo de ataque que las alas lo cual hace
perfectamente posible que la cola entre en pérdida lo primero. El morro
en vez de caer !sube! lo que garantiza que las alas entren en pérdida
después que la cola. Mal asunto, tenemos al avión con perdida
en las alas y en la cola. Intentar bajar el morro (levantar la cola) incrementa
el ángulo de ataque en la cola lo cual acentúa la pérdida
en esta. Muy posiblemente no tardaremos en entrar en una barrena prácticamente
irrecuperable.
- Suponiendo, que es mucho suponer, que hayamos logrado mantener al avión
en vuelo, aterrizarlo en estas condiciones requiere habilidad. A la hora de la recogida,
o se hace esta muy delicadamente o al tirar de cuernos se corre el riesgo de que
la cola se hunda más de lo debido elevando el morro más de la cuenta,
y el globo sobre la pista esta servido.
4.3.4 Centro de gravedad adelantado.
La localización del c.g. por delante del límite anterior establecido
por el constructor, produce un avión pesado de morro, lo cual significa
que avión tiende a subir la cola y bajar el morro. Para que el avión
esté balanceado la cola puede estar volando con un ángulo de ataque
negativo. Esta situación puede producir que:
- Se necesita un gran esfuerzo para levantar el morro y el timón de profundidad
solo es efectivo a gran velocidad.
- En el despegue, el avión necesitará más longitud de pista
hasta que el timón de profundidad sea efectivo para levantar el morro del
avión.
- La tendencia a picar del avión puede acentuarse si se extienden flaps.
- La estabilidad no suele ser problemática. El avión tiene una gran
cantidad de decalaje y será muy estable. Salvo en situaciones extremas el
avión puede volar normalmente, hasta el momento de aterrizar.
- Al hacer la recogida del aterrizaje, cuando se tire del volante de control ("cuernos")
para elevar el morro, bajando por tanto la cola, el ángulo de ataque de esta
se hace tan negativo que puede entrar en pérdida. Pero ojo, un ángulo
de ataque negativo significa sustentación negativa, y a medida que la pérdida
se incrementa menor sustentación negativa se tiene, o sea que la cola empieza
a subir bajando el morro. Se necesita habilidad para aterrizar un avión en
estas condiciones.
- Un pequeño truco que puede ayudar a aterrizar el avión consiste
en tener al avión con algo de potencia en la recogida. El aire movido por
el motor incidiendo en la cola del avión puede darle algo más de control
y retrasar la pérdida en la cola.
- En caso de realizar motor y al aire, puede hacerse dificultoso levantar el morro
del avión.
De las dos situaciones planteadas, c.g. retrasado o adelantado, la peor sin duda
es la de un c.g. retrasado, peor incluso que excederse en el peso máximo
admitido. No obstante, aun teniendo esto en cuenta, no hay que descuidarse con los
límites de peso y balance del avión. Los constructores de aviones
ya hacen las suficientes pruebas para poner los límites de peso y posición
del c.g. tan amplios como sea posible en función de las características
de vuelo para las cuales se ha diseñado el avión. No hay ninguna razón
para que ampliemos los márgenes por nuestra cuenta.
El centro de sustentación del aeroplano debe estar siempre muy cerca del
centro de gravedad pues en caso contrario el avión no estará en
equilibrio.
Sumario:
- Es muy importante respetar las limitaciones de peso en cuanto a cantidad y más
aún si cabe en cuanto a su distribución.
- Una inadecuada distribución del peso puede acarrear graves consecuencias
incluso aunque la cantidad de peso se mantenga dentro de los límites.
- El Centro de Gravedad es el punto en el cual se considera ejercida la fuerza
de gravedad, es decir, donde se considera ejercido el peso.
- Este punto es también el centro de equilibrio y balance alrededor del
cual pivota el avión en todos su movimientos.
- La posición del c.g. varia lateral y/o longitudinalmente en función
de la distribución del peso. Los límites a esta posición están
fijados por el constructor.
- La importancia de la situación del c.g. proviene de su influencia en
la estabilidad y seguridad del aeroplano. Si la situación del c.g. está
fuera de los límites impuestos el avión puede ser inmanejable e incontrolable,
poniendo al aparato y sus ocupantes en una situación de grave riesgo.
- A efectos de carga y centrado, la localización del c.g. del avión
se realiza por su posición relativa respecto a los ejes lateral y longitudinal
del avión. Por su mayor importancia, la mayoría de los manuales solo
hacen referencia a la posición del c.g. respecto al eje longitudinal (c.g.
retrasado o adelantado).
- Aunque no es crítico, un avión mal balanceado lateralmente supone
mayor trabajo para el alerón del lado más cargado, incrementa
la resistencia, produce menores eficiencia y rendimiento y hace más trabajoso
el despegue y el aterrizaje.
- Para paliar los efectos anteriores, simplemente se recomienda tratar de equilibrar
el peso a ambos lados y consumir el combustible de los depósitos en las alas
por igual (cambio de depósito de forma regular).
- Una posición del c.g. por detrás del límite posterior
dado hace al avión pesado de cola. Además, debido al efecto palanca
esta tendencia se incrementa conforme aumenta el desplazamiento del c.g. El
centro de gravedad retrasado puede producir: tendencia a rotar prematuramente
en el despegue; dificultad para mantener el mejor ángulo o la mejor velocidad
de ascenso; al volar la cola con mayor ángulo de ataque que las alas
el avión se hace inestable y difícil de controlar; no hay respuesta
de amortiguamiento a las ráfagas verticales; se incrementa el peligro
de pérdida en cualquier maniobra, muy complicada de recuperar al entrar
en pérdida la cola antes que las alas; a la hora de aterrizar, la tendencia
a hundirse de la cola requiere una gran habilidad en la recogida.
- Si el c.g. está localizado por delante del límite dado, el avión
se vuelve pesado de morro pudiendo dar lugar a: la necesidad de ejercer un gran
esfuerzo para levantar el morro; el timón de profundidad solo es efectivo
a gran velocidad; se necesita mayor longitud de pista en despegue; la tendencia
a picar del avión se incrementa con la extensión de flaps; la recogida
en el aterrizaje puede poner la cola volando con ángulo de ataque negativo
y que esta entre en pérdida; frustrar el aterrizaje y hacer motor y al aire
puede hacerse complicado.
- El c.g. retrasado presenta mayores dificultades al vuelo que una posición
adelantada. En cualquier caso, es obligación del piloto mantener el c.g.
dentro de los límites impuestos por el constructor.
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