1.8 LA PÉRDIDA.
En este capítulo veremos como se produce una situación que, no controlada
y según en que circunstancias se produzca, puede entrañar un alto riesgo
para la integridad física de los pasajeros y del aparato: la pérdida.
La pérdida (en inglés stall) es el efecto provocado por la incapacidad
del ala para seguir produciendo sustentación, y se produce cuando el avión
vuela con un ángulo de ataque mayor que el ángulo
de ataque crítico. No hay nada mágico en este ángulo, la
sustentación no cae a cero, es más, en este punto es donde se alcanza
el coeficiente máximo de sustentación. Lo que sucede es que pasado este
ángulo critico disminuye la sustentación y la resistencia se incrementa
dando lugar a la entrada en pérdida.
Para tener una idea de como se produce la pérdida físicamente, veamos
primero unos conceptos sencillos sobre fluidos:
1.8.1 Capa laminar y capa turbulenta.
Flujo laminar. Es un flujo en el cual el fluido puede ser considerado
que se mueve en capas uniformes denominadas laminas.
Flujo turbulento. En este tipo de flujo las láminas fluyen
desorganizadas, tanto en su dirección como en su velocidad.
En el espacio libre el flujo no interactua con los objetos, pero si un objeto está cercano al
flujo del fluido, interactua con el mismo cambiando sus características de velocidad como veremos
seguidamente.
El flujo puede permanecer laminar en tanto las laminas no interactuan lo suficiente
para causar movimientos secundarios entre ellas, pero en caso contrario la mezcla
libre y aleatoria de las láminas hacen el flujo turbulento.
El flujo puede cambiar de laminar a turbulento en base a:
- Un cambio en la velocidad del flujo.
- Alteraciones del propio flujo.
- Rugosidad de la superficie sobre la que fluye.
- Los gradientes de presión. Cuando la presión estática decrece
con la distancia a lo largo del flujo, las alteraciones en el flujo se amortiguan;
cuando esta presión aumenta, las alteraciones se amplifican. La reducción
de presión estática en la sección delantera del ala ayuda a mantener
el flujo laminar. (1.8.3)
- Otros factores: densidad del fluido (P), su velocidad (V), la longitud (L=cuerda
del ala en este caso) y el coeficiente de viscosidad (u), que los ingenieros relacionan
en un número dimensional llamado número de Reynolds R=(PVL)/u.
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Cuando un fluido fluye sobre una superficie, debido a la fricción, la capa
más cercana a la superficie se detiene completamente. Encima de esta capa se
forman otras, cada una de las cuales tiene menos fricción que la anterior y
por tanto mayor velocidad. Así hasta que a partir de una capa concreta no hay
fricción y las capas tienen la velocidad libre del fluido.
Al conjunto de capas que van desde la que tiene velocidad cero (la más
cercana al ala) hasta la que tiene velocidad libre se le llama capa
límite, y a la distancia entre la primera y la última espesor
de la capa límite.
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El espesor de la capa límite suele aumentar a medida que el fluido se mueve
a lo largo de la superficie. La cantidad de este aumento depende de la viscosidad
del fluido, la velocidad del flujo, la suavidad/rugosidad de la superficie, y la forma
de esta.
A la capa límite cuyo flujo es laminar se le suele llamar capa límite
laminar que a veces se abrevia como capa laminar, mientras que si el flujo es turbulento
la capa recibe el nombre de capa límite turbulenta, abreviada como capa turbulenta.
Cuando la capa límite comienza a fluir por el borde de ataque del ala lo
hace en forma de capa laminar, pegada al ala y muy fina;
pero a medida que fluye hacia el borde de salida, mas o menos por el centro del ala,
comienza a perder velocidad debido a la fricción y se va haciendo capa
turbulenta, más separada del ala y con más grosor. Mientras la
capa es laminar, se mantiene pegada al ala y produce sustentación, pero al
convertirse en turbulenta aumenta su separación del ala y no produce sustentación.
El punto en el cual la capa laminar se va convirtiendo en turbulenta e incrementa
su grosor se denomina "transición a turbulencia" o "transición de capa
límite".
1.8.2 Como y porqué se produce.
Ya estamos en condiciones de saber como entra en pérdida un ala. Con moderados
ángulos de ataque el flujo de aire sigue el contorno de la superficie del ala
y el punto de transición a turbulencia se mantiene cercano al borde de salida
(1); pero a medida que el ángulo de ataque se
incrementa (2), el flujo de aire tiene mayor dificultad
para seguir el contorno del ala debido al intenso cambio de dirección y el
punto de transición se va desplazando hacia el borde de ataque (3);
cuando el ángulo de ataque es mayor que el ángulo crítico, el
aire es incapaz de seguir el contorno del ala, el punto de transición está
tan adelantado que apenas hay capa laminar y casi toda es turbulenta (4).
En ese momento la presión diferencial se ha reducido y la resistencia se ha
incrementado, hasta el punto de que no hay sustentación suficiente para soportar
el peso del aeroplano y el ala entra en pérdida.
La pérdida es un fenómeno exclusivamente aerodinámico que
se produce por un excesivo ángulo de ataque. Conviene recordar que el ángulo
de ataque está formado por la cuerda del ala y la dirección del
viento relativo, la cual no tiene porqué coincidir con la dirección
a la que apunta el morro del avión.
Insisto, la pérdida se debe a un excesivo ángulo de ataque y puede ocurrir
con cualquier velocidad, cualquier actitud y cualquier potencia.
1.8.3 Velocidad de pérdida.
Según vimos en el capítulo anterior, los
aviones no tienen normalmente indicadores de ángulo de ataque pero si indicador
de velocidad, que nos da una buena información sobre el ángulo de ataque.
Esta es la razón por la cual se habla de velocidades de pérdida y como
tales vienen tabuladas en los manuales. En estas, el constructor suele indicar la
velocidad que corresponde al ángulo de ataque que provoca la entrada en pérdida,
según distintos factores (grados de alabeo, peso...). Esta velocidad aumentada
en un 5% a 10%, se denomina velocidad de pérdida.
Hay dos aspectos que conviene conocer respecto al ángulo de ataque crítico
y la velocidad de pérdida. Cada perfil en particular tiene un ángulo
de ataque, normalmente entre 16º y 20º, en el cual el flujo de aire se separa
del ala y esta entra en pérdida. Aunque los expertos en aerodinámica
dicen que el ángulo de ataque crítico no es siempre una constante absoluta,
a efectos prácticos se considera constante, con independencia del peso, la
presión aerodinámica, el ángulo de alabeo, etc... o sea, que
cada aeroplano tiene un ángulo de ataque crítico específico,
el cual corresponde al coeficiente máximo de sustentación CL.
Por el contrario, la velocidad de pérdida de un aeroplano dado no tiene un
valor fijo y constante para todas las situaciones de vuelo, pues los factores anteriores
si que la afectan.
En la fig.1.8.5 se muestra un ejemplo de lo expuesto. Supongamos que volamos recto
y nivelado a 80 nudos en un avión cuyo peso total es de 970 kg.; si ahora levantamos
el morro del avión a un ángulo de ataque de 20º (se asume que ese
es el ángulo crítico), el avión decelerará rápidamente;
con velocidad de 70.5 nudos la sustentación generada (L) es suficiente, pero
con el anemómetro marcando 64 nudos es insuficiente y el avión entrará
en pérdida. Si repetimos la experiencia, pero ahora con un peso total de 1164
kg., al llegar a la velocidad de 70,5 nudos, la sustentación generada, que
hubiera sido suficiente para mantener el peso anterior, es insuficiente y el aeroplano
entrará en pérdida.
De nuevo: el ángulo de ataque crítico es constante para cada perfil,
pero la velocidad de pérdida varía con determinadas condiciones.
La omisión de los valores de S (Superficie alar) y d (densidad)
en el gráfico anterior no es casual. La superficie alar es constante (salvo
que se extiendan flaps, que no es el caso), por lo cual se puede omitir para este
ejemplo, pero ¿y la densidad?. Pues sucede que el anemómetro
mide diferencias de presiones (estática y de impacto) y las transforma en velocidades
relativas. La variación en la densidad del aire que afecta a la sustentación,
afecta de la misma manera al anemómetro, de lo cual resulta que este opera
como si corrigiera de forma automática estas variaciones. En otras palabras:
las velocidades críticas del aeroplano (Vs, Vx, Vy...) NO se corrigen por el
factor densidad, el anemómetro ya lo hace (ver Notas).
1.8.4 Condiciones que afectan a la pérdida.
El peso del avión. Las velocidades de pérdida
tabuladas por el fabricante son para un peso determinado del avión, es decir
que por debajo de esa velocidad un avión con el peso dado entra en pérdida.
Pero si el peso es mayor, la entrada en pérdida se producirá antes pues
antes se dará el déficit de sustentación. En definitiva, al aumentar
el peso del avión aumenta también la velocidad de pérdida.
Por otra parte, si el peso del aeroplano es inferior al tabulado por el fabricante,
el porcentaje de reducción de la velocidad de pérdida es la mitad del
porcentaje de reducción del peso. Por ejemplo: si se reduce el peso un 10%,
la velocidad de pérdida se reduce solo un 5%.
Balance de la carga. Aunque por si mismo no supone
un aumento o disminución de la velocidad de pérdida, una deficiente
distribución de la carga si puede afectar, y muy negativamente, a las características
de la pérdida (ver los capítulos 4.2
y 4.3).
La configuración del avión. Los dispositivos
hipersustentadores (flaps o slats) aumentan la sustentación del avión,
con lo cual la velocidad de entrada en pérdida con ellos extendidos es menor
que con el avión "limpio" (dispositivos sin extender).
La potencia aplicada. Normalmente el eje de propulsión
está ligeramente desplazado hacia arriba respecto al eje longitudinal del avión.
Debido a esto, existe una pequeña fuerza de sustentación, que corresponde
al vector vertical de la propulsión. Esta sustentación adicional es
pequeña y no merece tenerse en cuenta respecto a la velocidad de pérdida,
pero si que afecta a las características de pérdida que son ligeramente
distintas según se produzca con o sin potencia aplicada.
El factor de carga. Se detalla a continuación.
1.8.5 El factor de carga.
El factor de carga es la relación que existe entre la carga total soportada
por las alas y el peso bruto del avión con su contenido (Carga soportada /
Peso bruto del avión = Factor de Carga).
Como el peso se debe a la fuerza de la gravedad, el factor de carga se suele expresar
en términos de relación con ella: en "g". Así un factor de carga
de 3 "ges" significa que la carga sobre la estructura del avión es de 3 veces
su peso actual. Por ejemplo: si el avión pesa 1000 kg. se está soportando
una carga de 3000 kg. (1000*3=3000).
Este factor puede ser positivo o negativo. Es positivo (g positiva) cuando la fuerza
es hacia abajo, y es negativo (g negativa) cuando es hacia arriba; en las g positivas
el peso del piloto aumenta quedando "pegado" al asiento, mientras que en las g negativas
el peso disminuye y el piloto "flota" en el asiento.
El factor de carga es importante por dos razones: Por la sobrecarga estructural
impuesta a las alas, que pueden llegar a romperlas, y porque la velocidad de pérdida
se incrementa en proporción al factor de carga.
Durante el vuelo, las alas del aeroplano deben soportar todo el peso de este; en
la medida en que se mueva a una velocidad constante y en vuelo recto, la carga impuesta
sobre las alas es constante (1g) y un cambio de velocidad en esta situación
no produce cambios apreciables en el factor de carga. Pero si el cambio es de trayectoria,
hay una carga adicional al peso del avión, más acusada si este cambio
se hace a alta velocidad y bruscamente. Esta carga adicional se debe a la fuerza centrífuga,
que es la fuerza de inercia que se manifiesta en todo cuerpo cuando se le obliga a
variar de dirección (horizontal o vertical).
Por tanto cualquier cambio de trayectoria del avión implica en mayor o menor
medida una fuerza centrífuga que incrementa el factor de carga. Cualquier fuerza
aplicada a un avión que lo saque de su trayectoria produce tensión sobre
su estructura, el total del cual es el factor de carga.
El factor de carga en vuelo recto. Si en vuelo recto
y nivelado se tira bruscamente del volante o palanca de control hacia atrás,
el avión se encabritará (morro hacia arriba) y entrará en una
trayectoria de curva hacia arriba lo cual incrementa el factor de carga.
El factor de carga en los virajes. En cualquier avión,
a cualquier velocidad, si se mantiene una altitud constante durante un giro coordinado,
el factor de carga para un determinado grado de inclinación es el mismo (ver
cap.5.7).
La figura anterior revela un factor importante en los virajes: el factor de carga se incrementa
lentamente hasta unos 40º (g=1.31), algo mas deprisa hasta unos 60º (g=2)
y a partir de ahí explosivamente, llegando a tomar el valor 4 para 75º
y 5.76 para 80º. Es importante recordar que las alas deben producir sustentación
igual al factor de carga pues de otra manera sería imposible mantener la altitud.
Aunque un avión puede ser alabeado a 90º, un giro a altitud constante
con esta inclinación es imposible matemáticamente para aviones convencionales.
A algo más de 80º el factor de carga supera los 6 Gs que es generalmente
el límite estructural en aviones diseñados para vuelo acrobático.
Para aviones convencionales ligeros el máximo alabeo en un giro a altura constante
es de 60º. Un incremento de 10º supone 1 G de carga adicional, que pone
al aeroplano muy cerca del punto de tensión que puede provocarle daños
estructurales.
Factor de carga en turbulencias. Aunque los aviones
están diseñados para soportar ráfagas de considerable intensidad,
la aceleración impuesta por estas supone un incremento del factor de carga,
particularmente sobre las alas. Este incremento es proporcional a la velocidad del
avión. Por eso en condiciones de turbulencia moderada o extrema conviene reducir
la velocidad del avión a la velocidad de maniobra especificada por el fabricante.
Relación entre el factor de carga y la pérdida.
La velocidad de pérdida se incrementa en un factor igual a la raíz
cuadrada del factor de carga; es decir que si un avión tiene una velocidad
normal de pérdida de 50 kts, entrará en pérdida a 100 kts si
se le aplica un factor de carga de 4g (50*V¯4=100). Por ejemplo, sabemos que
en un giro de 60º el peso del avión se duplica (2g), y por tanto la velocidad
necesaria para producir sustentación se multiplica por V¯2, es decir por
1.4142; si en vuelo normal el avión entra en pérdida a 65 kts, en un
giro de 60º entraría en pérdida a 92 kts (65*1.4142).
El aumento de la velocidad de pérdida debe ser tenido muy en cuenta en maniobras
donde el factor de carga sufre un gran incremento (giros cerrados, espirales, etc.).
Por la misma razón, no debe hacerse tampoco una pérdida intencionada
por encima de la velocidad recomendada, ni efectuar movimientos bruscos a alta velocidad,
p.ejemplo: levantar el morro de forma súbita.
Categorías.
Todos los aeroplanos están diseñados cumpliendo unos requerimientos
de esfuerzo, en función del uso que se vaya a hacer del mismo. La clasificación
según estos requisitos se denomina categorías. Para obtener su certificación
por las autoridades competentes, el esfuerzo estructural (factor de carga) debe ser
conforme a los estándares prescritos. Las categorías y el máximo
factor de carga para cada una de ellas son las siguientes (según la F.A.A):
- Normal : 3.8 G.
- Utility : 4.4 G.
- Acrobatic: 6 G.
1.8.6 Diseños que atenúan la pérdida.
Para mantener la capa laminar fluyendo sobre la superficie del ala tanto como sea
posible, se ha desarrollado el tipo de ala de flujo laminar. Este diseño está
relacionado con el punto de transición.
El ala de flujo laminar es a veces más fina que una convencional, el borde de ataque es más
puntiagudo y la sección más cercana al mismo simétrica, pero lo más importante
de todo, el punto de máximo espesor está mucho más atrás (aproximadamente
en el 50% de la cuerda) que en un ala convencional (que suele darse en el 25% de la cuerda). La distribución
de presiones es mucho más uniforme y el flujo de aire es acelerado muy gradualmente desde el borde
de ataque al punto de máximo espesor. Además, esto supone reducir la resistencia considerablemente,
pues el ala laminar exige menos energía para deslizarse a través del aire.
En este tipo de perfil sin embargo, en las cercanías de la pérdida el punto
de transición a turbulencia se desplaza hacia el borde de ataque más
rápidamente que en un ala convencional.
No es deseable que el extremo del ala entre en pérdida lo primero, sobre
todo si el extremo de un ala entra en pérdida antes que el otro, lo cual no
es infrecuente. En un ala con buena característica de pérdida, la raíz
(pegada al fuselaje) debe entrar en pérdida antes que el extremo. Este tipo
de pérdida decrece la tendencia al alabeo e incrementa el control lateral en
las cercanías de la pérdida (Ver
1.6).
Para conseguir este efecto se recurre a uno o varios de los siguientes diseños:
- Construir las alas con ángulo de incidencia decreciente desde la raíz hacia
el extremo ("torsión") lo que implica menor ángulo de ataque en la punta
del ala y por tanto un retardo a entrar en pérdida respecto a la raíz. Este
diseño recibe el nombre de "washout" en inglés.
- Insertar una tira "strip" de metal en el borde de ataque más cercano a
la raíz del ala, de forma que cuando se alcanza un determinado ángulo
de ataque, la tira rompe el flujo de aire haciendo que la raíz entre en pérdida
antes que el extremo del ala.
- Diseñar unas ranuras en el borde de ataque cercano a la punta del ala,
de manera que con altos ángulos de ataque se suaviza el flujo de aire en esa
parte del ala retrasando su entrada en pérdida respecto a la raíz.
Otra buena característica es que al entrar en pérdida el morro caiga
abajo, lo cual nos ayudará en la recuperación. Esto se consigue dando
al estabilizador horizontal de cola un ángulo de incidencia mucho menor que
a las alas (decalaje). De esta manera cuando
un excesivo ángulo de ataque deja las alas sin sustentación suficiente,
la cola sigue teniendo sustentación, haciendo que el avión caiga de
morro y sea más fácil la recuperación de la pérdida.
Además de la resistencia a la pérdida, en el diseño de las
alas hay que tener también en cuenta el factor de carga a soportar, y llegar
a un compromiso de manera que el ala entre en pérdida antes de que sobrepase
el factor de carga máximo, puesto que es preferible tener un avión en
pérdida (que es recuperable) que sin alas (que es irrecuperable).
Efecto de los flaps. Al extender los flaps se cambia
la curvatura del perfil del ala (Flaps 1.5.3) lo
cual produce unos efectos ya conocidos (Efecto
que producen los flaps 1.5.3). Pero además, la parte del ala donde están
instalados vuela con mayor ángulo de incidencia y por tanto con mayor ángulo
de ataque, que la parte del ala sin flaps. A consecuencia de esto, la sección
del ala con flaps debe entrar en pérdida antes que el resto del ala. Esta es
la razón por la cual los fabricantes colocan los flaps en la raíz del
ala.
Puede parecer paradójico, pero es 100% cierto que aunque la sección
de ala con flap es intrínsecamente más resistente a la pérdida,
entrará en pérdida antes que el resto del ala.
En el capítulo 6.1 de la sección Técnica de Vuelo (II), se
detallan los distintos tipos de pérdida que pueden darse, como practicarlas
y como proceder a la recuperación de las mismas.
Notas:
En las tablas y gráficos de los manuales de operación, los fabricantes
indican las velocidades de pérdida para un peso, configuración, y grados
de alabeo (factor de carga) determinados (la fig.1.8.4 es un
ejemplo). Sin embargo, a pesar de que la densidad del aire es un factor que afecta
a la sustentación no se menciona en dichas tablas, y esto tiene una explicación.
Como veremos en el capítulo de instrumentación correspondiente, el indicador
de velocidad es básicamente un medidor de presión. La presión
que mueve la aguja de este indicador es la misma que la que mantiene las alas del
avión en vuelo, es decir que este indicador no mide la velocidad del avión
con respecto al suelo sino la velocidad aerodinámica (1/2dvē), así que
la variación de densidad que afecta a la sustentación afecta por igual
al indicador de velocidad.
El indicador de velocidad nos está haciendo un favor al funcionar así,
y a este respecto debemos confiar en él puesto que hace por nosotros las correcciones
adecuadas debido a los cambios de densidad. De modo que cuando el fabricante especifica
velocidades de pérdida ya tiene en cuenta este detalle, y se refiere a valores
dados por la lectura de este instrumento (IAS=Indicated Airspeed).
Es importante recordar que el ángulo de ataque se mide respecto al viento
relativo, por tanto no cabe confiarse enteramente en la actitud del avión en
cuanto a la posibilidad de una entrada en pérdida.
Sumario:
- La pérdida se produce en el ángulo de ataque crítico, que
es el punto en el cual un incremento de ángulo de ataque no se traduce en un
aumento de la sustentación.
- La sustentación no cae a cero en la pérdida. De hecho el coeficiente
de sustentación tiene su valor máximo en la pérdida.
- En la pérdida, apenas hay capa laminar, casi toda es turbulenta.
- La velocidad de pérdida es la que corresponde al ángulo de ataque
que provoca la entrada en pérdida, más un margen de seguridad del 5%
a 10%.
- La velocidad de pérdida no es un valor único; varía con el
peso del avión, la densidad del aire, la configuración del avión
y el factor de carga.
- El factor de carga tiene una enorme influencia en la pérdida. La velocidad
de pérdida se incrementa en un factor igual a la raíz cuadrada del factor
de carga.
- Las velocidades de pérdida tabuladas por los fabricantes se refieren a
situaciones estándar. Si la situación real es diferente, la velocidad
de pérdida también es diferente.
- El amortiguamiento vertical en la pérdida cae a cero. Si el avión
está bien diseñado, la raíz del ala entrará en pérdida
antes que el extremo, y quedará un poco de amortiguamiento al alabeo.
- Igualmente, un buen diseño implica que en situaciones normales aunque las
alas entren en pérdida, la cola del avión no lo hará.
- Un hecho muy importante es que si el avión no está en pérdida,
tampoco entrará en barrena.
- En función del factor de carga soportado, los aviones son de categoría:
Normal, Utility y Acrobatic.
- La velocidad de pérdida con flaps extendidos es menor que con ellos retraídos.
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