7.1 INTRODUCCION A LA NAVEGACION.
En su forma más sencilla, el diccionario nos dice que navegación
(del latín navis, "nave"; agire "guía")
es: a) la acción de navegar, b) el viaje que se hace con una nave. En el caso
que nos ocupa, una definición un poco más precisa es: navegación
aérea es la ciencia y tecnología que tiene como objetivo determinar
la posición de un aeroplano respecto a la superficie de la tierra y mantener
con exactitud la ruta deseada.
Así pues, se entiende por navegación aérea el proceso de pilotar
un aeroplano, dirigiéndolo de un lugar geográfico a otro a través
de una ruta establecida y monitorizando su posición a lo largo de la misma.
A grandes rasgos, navegar requiere: a) definir la ruta a seguir para llegar al lugar
deseado; b) monitorizar el vuelo a lo largo de esa ruta; c) corregir las posibles
desviaciones de la misma, y d) adoptar procedimientos alternativos en caso de imposibilidad
para alcanzar el destino previsto.
7.1.1 Vuelo local y de travesía.
Si Vd. vuela habitualmente dentro de un radio relativamente cercano al aeródromo
en el cual suele operar, es como si se moviera por su barrio, conoce y distingue sin
duda las características del paisaje que le rodea, donde está cada lugar,
y sabe en todo momento donde se encuentra. Para dirigirse a un punto determinado simplemente
se encamina hacia el mismo (enfila el morro del avión hacia allí) y
ya está. Este tipo de vuelo suele denominarse vuelo local, comienza
y termina normalmente en el mismo aeródromo, predomina el pilotaje del avión
y apenas es necesario poner en práctica procedimientos de navegación.
Pero si por alguna circunstancia se aleja más de lo previsto y el paisaje ya
no le es familiar, o no le es posible distinguir sin ningún genero de duda
los lugares conocidos, bien porque la meteorología empeore reduciéndose
la visibilidad o porque está volando cercano al ocaso, o no ha cuidado el repostaje
del aeroplano y se ve en la necesidad de dirigirse a un aeródromo inmediato
pero desconocido, en estos casos o sabe navegar o estará literalmente perdido.
La falta de conocimientos y experiencia en navegación puede dar lugar a situaciones
comprometidas e incluso peligrosas.
El vuelo de travesía ("cross country") se refiere esencialmente
a todos aquellos vuelos que tienen lugar más allá de la proximidad de
un aeródromo. Aunque no existe ningún criterio al respecto, ni falta
que hace, suelen comenzar en un aeródromo y terminar en otro distinto relativamente
alejado del de partida. En vuelo de travesía, ciertos detalles básicos
que en vuelo local son importantes, adquieren una relevancia especial e incluso crítica,
como por ejemplo:
- En las cercanías de un aeródromo puede aterrizar y repostar casi
a voluntad, pero en un vuelo de travesía necesitará calcular previamente
el combustible a consumir y planificar donde repostarlo.
- En la proximidad de un aeródromo, si el tiempo empeora repentinamente puede
aterrizar y permanecer a la espera de que la situación mejore. En vuelo de
travesía necesitará estudiar con más detalle las previsiones
meteorológicas y permanecer atento a los posibles cambios en ruta. No solo
eso, tendrá incluso que prever el desvío a un aeródromo alternativo.
- De su aeropuerto habitual, presumiblemente conoce la longitud de la pista, los
puntos de notificación para entrar en circuito, como se realiza el mismo, las
frecuencias de comunicaciones, si dispone o no de ayudas a la navegación, etc.
Todos estos detalles y algunos más sobre el aeródromo de destino, deberá
tenerlos estudiados y planificados en un vuelo de travesía. Por ejemplo, puede
resultar peligroso realizar un circuito a izquierdas cuando los demás tráficos
lo hacen a derechas; o encontrarse en corta final alto y rápido para descubrir
en la recogida que la pista es muy corta, o notificar una posición sobre un
lugar cuando en realidad se está en otro distinto, etc.
- Cercano a su aeropuerto, conocerá seguramente por donde puede volar y por
donde no, que zonas están prohibidas al vuelo, cuales están restringidas
y como son esas restricciones, o que zonas son peligrosas. Igualmente, que altitud
debe mantener en cada área no solo para franquear obstáculos sino porque
pueden existir restricciones, pasillos aéreos, etc. Naturalmente, deberá
tener en cuenta todos estos factores a la hora de diseñar y realizar una ruta.
En definitiva, para realizar un vuelo de travesía es imprescindible una
buena navegación. Realizar un vuelo y llegar con seguridad y a tiempo a nuestro
destino, de acuerdo con un plan predeterminado, puede ser muy satisfactorio. Por el
contrario, una navegación pobre puede ser frustrante, e incluso en determinadas
circunstancias peligrosa.
7.1.2 Características de la navegación
aérea.
La navegación aérea posee algunas características particulares
que la distingue de otros tipos de navegación como puede ser la marítima
o la terrestre.
- Un avión no puede detenerse en vuelo.
Al contrario que un automóvil, e incluso un barco, que pueden detenerse para
resolver alguna situación de incertidumbre o a la espera de una mejora en las
condiciones ambientales para reanudar la marcha, un avión no puede salvo aterrizando.
- La autonomía es limitada. Esto es común
a todos los aparatos movidos por un motor, se mantienen en movimiento en tanto tienen
suficiente combustible del cual extraer energía y transformarla en movimiento.
Pero mientras que un barco, un automóvil, etc. simplemente se paran cuando
agotan el combustible, un aeroplano no solo se para, además se cae.
- Alta velocidad. Esta ventaja del aeroplano
respecto a otros medios de transporte, en el caso de la navegación puede ser
un inconveniente: el paisaje que sirve de referencia pasa más deprisa y se
dispone de menos tiempo para observarlo con detalle; una desviación de un par
de grados durante unos minutos nos alejará del punto previsto unas cuantas
millas; en caso de desorientación, mientras que se toma conciencia de la misma
y se deciden las pautas a seguir, el avión sigue volando y tragando millas.
Cuanto más alta sea la velocidad mayores deben ser el rigor y la precisión
en la navegación.
- Meteorología. Las condiciones meteorológicas
afectan a todos los medios de transporte en mayor o menor medida, pero en el caso
de los aeroplanos juegan un papel fundamental. La falta de visibilidad impide ver
con claridad las peculiaridades del terreno, una tormenta puede obligarnos a desviarnos
de la ruta y aterrizar en un aeródromo alternativo e incluso tener que realizar
un aterrizaje de emergencia; la capacidad de soportar vientos de cierta intensidad
es limitada; el viento nos puede desviar de la ruta prevista; la presencia de nubes
bajas puede obligarnos a mantener una altitud menor a la prevista y si esta no es
suficiente para sortear los posibles obstáculos obligarnos a cambiar de ruta
o dar la vuelta; etc.
- Normativas. Existen reglamentos y normas a
cumplir, pero en el aire no hay señales de tráfico que prohíban
nada, señalen alguna dirección, o aconsejen una determinada velocidad
o altitud. Sería fantástico ir volando y encontrarse con señales
del tipo "Bienvenido a Teruel", "Atención: altitud mínima
7500 pies", "Peligro: área de maniobras de aviones militares",
o que al menos todos los pueblos tuvieran escrito su nombre en letras grandes y claras
sobre algún lugar fácilmente visible, pero la realidad no es esa.
7.1.3 Métodos básicos de navegación.
Además de una planificación previa, cuyos detalles se explican en
capítulos posteriores, para navegar eficazmente el piloto necesita determinar
la posición relativa del aeroplano respecto a la superficie terrestre y dirigirlo
en la dirección apropiada. Ambas cosas pueden hacerse mediante uno cualquiera
de los siguientes métodos:
- Navegación observada (pilotage). Es la forma de navegación
más simple y menos sofisticada. El piloto determina la posición
actual y la dirección
a seguir, observando las referencias en la superficie terrestre y reconociéndolas sobre la carta.
Estas referencias usualmente corresponden a los aspectos más relevantes del
terreno (ríos, carreteras, lagos, vias de ferrocarril, etc.). Este método no es muy satisfactorio
para recorridos relativamente largos o cuando se sobrevuelan áreas que carecen de características
relevantes.
- Navegación a estima (dead reckoning).
Calculando el tiempo transcurrido volando en una determinada dirección y la
velocidad respecto al suelo (tiempo y distancia), el piloto "estima" la
posición actual y calcula la dirección a seguir.
- Radionavegación. También denominada
navegación por instrumentos, aunque personalmente prefiera el término
"navegación asistida por instrumentos", se refiere a la navegación
realizada siguiendo las indicaciones de los equipos de navegación instalados
a bordo. Existe una gran variedad de sistemas de instrumentos, unos basados en la
recepción de señales de estaciones terrestres (VOR por ejemplo), otros
de señales procedentes de satélites (GPS por ejemplo), otros que son
autónomos y no necesitan de señales externas (sistema inercial por ejemplo), etc.
- Otros. Existen otros métodos de navegación,
como por ejemplo la celestial, basada en referencias a los cuerpos celestes, pero
dado que no están extendidos ni son frecuentes en aviación ligera, pasaremos
por alto dichos métodos.
7.1.4 Técnicas combinadas.
La combinación de navegación observada y a estima es muy potente; los
cálculos de la estima ayudan a establecer los próximos puntos de la
ruta, el rumbo a seguir y el tiempo previsto en alcanzarlos, mientras que la navegación
observada permite reconocer la posición actual con certeza, de manera que las
pequeñas e inevitables desviaciones no se acumulen. De hecho,
ambos métodos son tan interdependientes que constituyen esencialmente uno único,
conocido como navegación observada y a estima. Si a ello le añadimos
la utilización de procedimientos basados en instrumentos de navegación,
con este "cóctel" la navegación será más cómoda
y segura.
Como piloto, no se autolimite a una sola técnica de navegación, no
vacile en combinar navegación observada a estima y navegación por instrumentos.
Por ejemplo, puede utilizar la señal de un VOR para mantener el rumbo, y calcular
tiempo y distancia desde el último sitio conocido para chequear su progresión
sobre la ruta. De la misma forma, puede navegar a estima para mantener el rumbo y
reconocer el progreso en la ruta ayudándose de las señales VOR. En caso
de incertidumbre, las ayudas radioeléctricas pueden ayudarle a confirmar o
desmentir los cálculos de posición o rumbo obtenidos por el procedimiento
de estima.
Si el aeroplano dispone de instrumentos de navegación, el aspirante a piloto
se podría preguntar ¿para que aprender otros métodos menos confortables?.
Pues bien, aunque navegar por instrumentos es relativamente fácil, cómodo
y seguro, fiar nuestra navegación exclusivamente a los instrumentos no parece
muy de sentido común: además de que son susceptibles de averiarse, dependen
de un suministro eléctrico. Si Vd. navega habitualmente con un GPS por ejemplo,
encontrará que no hay razón para hacerlo de otra manera, pero si este
se avería o lo que sería más tragicómico, se le acaban
las pilas, la navegación observada y/o a la estima serán las que literalmente
le salven el pellejo.
El proceso de aprendizaje, debería razonablemente ser escalonado, comenzando
por adquirir experiencia en navegación conforme a los métodos básicos
(observada y a la estima), para después perfeccionar y ampliar esta experiencia
navegando con radioayudas, y si llega el caso culminar el proceso navegando con sistemas
exclusivamente basados en instrumentos, pero en ningún caso despreciando u
olvidando los sistemas básicos. Primero, aprenda a navegar con un mapa, un
reloj y una brújula; después con los instrumentos electrónicos;
no fíe su destino a la carga de unas pilas.
7.1.5 VFR e IFR.
Antes de pasar a otros capítulos, conviene aclarar algunas diferencias entre
VFR (Visual Flight Rules) que se traduce por "Reglas de Vuelo Visual", e
IFR (Instrument Flight Rules) que se traduce por "Reglas de Vuelo por Instrumentos".
Las denominaciones puede que sean algo engañosas e induzcan a pensar, por ejemplo,
que cuando se vuela con instrumentos se está volando en IFR; o que si se navega
a estima, se está volando en VFR. No es así ni mucho menos; nada le
prohibe al piloto utilizar todos los instrumentos a su alcance volando en VFR, o que
en IFR el piloto quiera chequear la posición indicada observando las marcas
en el terreno.
Si las condiciones de visibilidad y distancia de las nubes son iguales o superiores a unos mínimos
establecidos por el Reglamento de Circulación
Aérea
(que llamaremos en adelante R.C.A.), estamos entonces en condiciones VMC (Visual Meteorological Conditions)
y se puede volar indistintamente en VFR o IFR. Si esas condiciones mínimas no se
cumplen, estamos en condiciones IMC (Instrument Meteorological Conditions) y el vuelo ha de ser
obligatoriamente IFR. Digamos que hay dos niveles de restricción:
uno en el cual se puede volar VFR, y por supuesto también IFR, y otro más estricto en el
cual solo se puede volar IFR.
La fig.7.1.1 muestra las condiciones mínimas de visibilidad adelante y distancia
a las nubes que deben darse para volar en VFR en cada clase de espacio aéreo.
Por ejemplo: en un espacio de clase G, con una altitud superior a 300 metros (1000
pies) por encima del suelo (AGL) y una lectura de altímetro mayor de 3000 pies,
la distancia mínima a las nubes (si hubiera) debe ser de 1500 metros en horizontal
y 300 en vertical para poder volar en VFR. La visibilidad, debería ser como
mínimo de 8 km. a 10.000 pies o más de altitud, y de 5 km. con altitudes
menores. Si no se puede cumplir alguno de los mínimos anteriores, el vuelo
debe hacerse en IFR. Una copia de las reglas de vuelo visual pueden encontrarse en http://ais.aena.es/aipesp/enr/enr1/Enr1.02-1a6.pdf
Ha de tenerse en cuenta que mantener la separación vertical de las nubes no puede suponer nunca
volar tan bajo que se viole la norma fundamental sobre altitudes mínimas de vuelo. Si
no puede mantener esta altitud mínima a la vez que la separación adecuada
de las nubes no puede volar en VFR. Recordemos que el R.C.A. establece que:
Excepto cuando sea necesario
para el despegue o el aterrizaje, los vuelos VFR/VFRN no se efectuarán:
- A una altura menor de 150 m (500 ft) AGL o AMSL;
- Sobre aglomeraciones de edificios en ciudades, pueblos o
lugares habitados o sobre una reunión de personas al aire
libre a una altura menor de 300 m (1000 ft) sobre el obstáculo
más alto situado dentro de un radio de 600 m desde
la aeronave.
La fig. 7.1.2 muestra otros criterios adicionales impuestos por el R.C.A., tales como
limitaciones de velocidad, necesidad o no de autorización, obligatoriedad de
equipos de radio, etc. para operar en VFR según cada clase de espacio aéreo.
Estos y otros detalles se tratarán en la sección correspondiente a Control
del Espacio Aéreo.
Un tercer factor, reside en las altitudes de vuelo. El R.C.A. especifica una serie
de reglas sobre altitudes de vuelo, las cuales son ligeramente diferentes para VFR
e IFR. Los vuelos VFR en vuelo horizontal de crucero, cuando operen
por encima de 900 m (3000 ft) con respecto al terreno o
al agua (AGL - Above Ground Level), se efectuarán con una altitud que dependerá de
su ruta magnética de la forma siguiente:
- En rutas comprendidas entre 000º y 179º, la altitud debe corresponder
a una cifra cuya cantidad de miles sea IMPAR, a la cual se le agregan 500 pies
(p.ejemplo: 3500, 5500, 7500, ...).
- En rutas comprendidas entre 180º y 359º, la altitud a mantener será
una cifra cuya cantidad de miles sea PAR, a la cual se le agregan 500 pies
(p.ejemplo: 4500, 6500, 8500, ...).
Hay un par de reglas nemotécnicas muy fáciles al respecto, basta
acordarse de la palabra "PI": puede asociarla con los dos semicírculos
de la fig.7.1.3 (Par - Impar) o si le es más cómodo, interpretarla
como "Pares a la Izquierda". Memorice la que más le guste y recuerdela.
¿Que cambia en esta norma para IFR?. Pues que no hay que agregar 500 pies,
o sea que en IFR las altitudes son múltiplos exactos de 1000 (realmente la
altitud a mantener en IFR la asigna el ATC y puede no ser acorde con esta regla).
A propósito, ¿recuerda como calar el altímetro?. Si la respuesta
no es afirmativa le convendría releer el capítulo 2.3.
Importante: Suponga que al trazar una ruta en el mapa, la dirección magnética
para desplazarse de un punto a otro es 005º, pero en vuelo, un fuerte viento
cruzado que viene de la izquierda provoca una deriva y para corregirla se ve obligado
a mantener rumbo 355º. ¿Que altitud mantener?. Aunque su avión
apunta ligeramente al Oeste (rumbo 355º) su trayectoria de vuelo es hacia el
Este (ruta 005º), por tanto debe mantener una altitud acorde con esta última,
es decir: Impar + 500.
Por último, Vd. no puede volar IFR si no dispone de la calificación
aeronáutica pertinente. En España, la licencia de piloto privado habilita
para volar en VFR únicamente.
Los pilotos pueden volar IFR aunque las condiciones sean VFR pero no al contrario.
Hay ocasiones en que es prudente volar IFR incluso con condiciones VFR; por ejemplo:
con un aeroplano monomotor sobre el mar a última hora de la tarde, cuando el
horizonte es difícil de discernir.
Resumiendo: Los reglamentos aéreos permiten volar en VFR siempre y cuando
se den unas condiciones mínimas de distancia a las nubes y visibilidad, apoyándose
en instrumentos y radioayudas según su voluntad. Por debajo de esas condiciones
mínimas y en determinados espacios aéreos, solo puede volar en IFR y
únicamente si posee la calificación correspondiente.
Sumario:
- Navegación aérea es el proceso de pilotar un aeroplano, dirigiéndolo
de un lugar geográfico a otro a través de una ruta establecida y monitorizando
su posición a lo largo de la misma.
- A grandes rasgos navegar requiere: a) definir la ruta a seguir; b) monitorizar
el vuelo a lo largo de ella; c) corregir las posibles desviaciones, y d) adoptar procedimientos
alternativos en caso de imposibilidad para alcanzar el destino previsto.
- Se denomina vuelo de travesía a todos aquellos que esencialmente tienen
lugar más allá de la proximidad de un aeródromo.
- En un vuelo local, ciertas cuestiones como por ejemplo: repostar combustible,
tomar la decisión de retornar porque empeoran las condiciones meteorológicas,
etc. pueden resolverse con relativa facilidad. En un vuelo de travesía estas
cuestiones y algunas otras adquieren una relevancia especial e incluso crítica.
- Igualmente, mientras que en vuelo local apenas se tiene necesidad de poner en
práctica procedimientos de navegación, en vuelo de travesía una
buena navegación es fundamental.
- La navegación aérea presenta algunas características propias,
derivadas del propio aparato y del medio en que este se mueve. Estas particularidades
son entre otras: el avión no puede detenerse en vuelo; la autonomía
es limitada y si el combustible se agota el aeroplano se cae; la velocidad dificulta
la navegación y obliga a una mayor precisión; las condiciones meteorológicas
juegan un papel preponderante; en el aire no hay señales que nos recuerden
u obliguen a cumplir las normas y reglamentos; etc.
- Los métodos de navegación básicos son: navegación
visual, a estima, y ayudada por instrumentos. Estos métodos de navegación
no son excluyentes entre si, son complementarios.
- El proceso de aprendizaje de la navegación conviene que sea escalonado,
de forma que cuando el piloto culmine su experiencia y sea capaz de navegar basándose
únicamente en instrumentos, en caso de inutilización de los mismos por
cualquier causa, pueda navegar una ruta y llegar a su destino con seguridad mediante
los métodos básicos.
- Volar en VFR (Visual Flight Rules) o en IFR (Instrumental Flight Rules) no depende
de que el vuelo se base en la utilización o no de instrumentos y radioayudas,
sino de las condiciones mínimas de visibilidad, distancia a mantener de las
nubes, y de la clase de espacio aéreo en que se vuele.
- Existen unos mínimos establecidos para volar en "visual" por
debajo de los cuales solo se puede volar en "instrumental".
- Si no puede mantenerse alejado verticalmente de las nubes sin violar la norma
establecida sobre altitud mínima a mantener, no puede volar en VFR.
- Para determinar el nivel o altitud de vuelo recuerde la imagen de un círculo
con la palabra "PI" en su interior; en el semicírculo de la izquierda
(Oeste) la P de par y en el de la derecha (Este) la I de impar.
- La autoridad aérea competente puede en determinados casos, autorizar un
vuelo VFR aun cuando las condiciones estén por debajo de las mínimas
reglamentadas; no obstante, sea consciente de que la responsabilidad última
sobre la nave y sus ocupantes recae sobre el piloto.
- Para volar IFR es obligatorio poseer la calificación correspondiente.
- Los pilotos pueden volar IFR aunque las condiciones sean VFR pero no al contrario.
En ocasiones puede ser prudente volar IFR incluso con condiciones VFR.
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