2.9 BRÚJULA.
La brújula, también llamada compás magnético, es un instrumento
que al orientarse con las líneas de fuerza del campo magnético
de la tierra, proporciona al piloto una indicación permanente del rumbo
del avión respecto al Norte magnético terrestre. Este instrumento
es la referencia básica para mantener la dirección de vuelo.
En el capítulo 2.7 se
detalla otro instrumento que proporciona también una referencia de la
dirección de vuelo del avión, el indicador de dirección.
Esta ¿duplicidad? o ¿ambiguedad? de instrumentos podría
hacer surgir dudas en cuanto a cual de ellos es más fiable, o que ventajas e
inconvenientes presenta uno respecto al otro. Antes de entrar en estas cuestiones,
es necesario que conozcamos que es y como funciona la brújula.
2.9.1 Magnetismo.
Puesto que la brújula opera en base a principios magnéticos,
primero unos principios básicos sobre esta fuerza.
El magnetismo es la fuerza de atracción o repulsión que se produce
en algunas sustancias, especialmente aquellas que contienen hierro y otros metales
como níquel y cobalto, fuerza que es debida al movimiento de cargas eléctricas.
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Cualquier objeto, por ejemplo una aguja de hierro, que exhibe propiedades
magnéticas recibe el nombre de magneto o imán. Un imán
tiene dos centros de magnetismo donde la fuerza se manifiesta con mayor
intensidad, llamados polo Norte y polo Sur, dandose la circunstancia que
polos del mismo signo se repelen mientras que polos de distinto signo
se atraen. Unas líneas de fuerza magnética fluyen desde
un polo hacia el otro, curvandose y rodeando al imán, denominandose
campo magnético al área cubierta por estas líneas
de fuerza.
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Si un imán se rompe, cada una de las piezas tendrá sus propios
polo Norte y Polo Sur. Es imposible aislar un único polo con independencia
de lo pequeños que sean los fragmentos. La posibilidad de la existencia
de un único polo o monopolo está sin resolver y los experimentos
en este sentido no han dado resultado.
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Magnetismo terrestre. El fenómeno del
magnetismo terrestre se debe a que toda la Tierra se comporta como un gigantesco imán.
Aunque no fue hasta 1600 que se señaló esta similitud, los efectos del
magnetismo terrestre se habían utilizado mucho antes en las brújulas
primitivas. El nombre dado a los polos de un imán (Norte y Sur) se debe a esta
similitud.
Un hecho a destacar es que los polos magnéticos de la Tierra no coinciden con
los polos geográficos de su eje. Las posiciones de los polos magnéticos
no son constantes y muestran ligeros cambios de un año para otro, e incluso
existe una pequeñísima variación diurna solo detectable con instrumentos
especiales.
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El funcionamiento de la brújula se basa en la propiedad que tiene una
aguja imantada de orientarse en la dirección norte-sur magnética
de la tierra.
2.9.2 Construcción.
Este instrumento está formado por una caja hermética, en cuyo
interior hay una pieza formada por dos agujas de acero magnetizadas alrededor
de las cuales se ha ensamblado una rosa de rumbos. Este conjunto se apoya a
través de una piedra preciosa, para minimizar rozamientos, sobre un
eje vertical acabado en punta, de forma que su equilibrio sea lo más estable
posible. La caja suele estar llena de un líquido no acido, normalmente
queroseno, para reducir las oscilaciones, amortiguar los movimientos bruscos,
aligerar el peso de la rosa de rumbos, y lubricar el punto de apoyo.
La rosa de rumbos está graduada de 5º en 5º, con marcas más
grandes cada 10º, y cada 30º un número sin el cero final.
Las orientaciones de los cuatro puntos cardinales se representan con sus iniciales
(N=North, S=South, E=East, W=West).
En el frontal visible de la caja, un cristal, en el cual se ha pintado o grabado
una marca o línea de fe, hace posible la lectura de los rumbos. En muchas
ocasiones, la brújula dispone de una pequeña lámpara para
poder realizar lecturas nocturnas.
2.9.3 Declinación.
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Como se ha dicho anteriormente, el Norte geográfico y el Norte
magnético no coinciden, hay una ligera diferencia. Puesto que las
cartas de navegación indican el rumbo geográfico,
se hace indispensable conocer y corregir esta diferencia.
Se denomina declinación a la diferencia
angular entre el norte magnético y el norte geográfico. La declinación
es Este cuando el norte magnético está al este del norte geográfico,
y es Oeste cuando el norte magnético está al oeste del norte
geográfico. En España la declinación es Oeste.
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Una vez obtenido el rumbo geográfico, se calcula el rumbo magnético:
si la declinación de la zona es Este debe restarse el valor de la declinación;
si la declinación es Oeste debe sumarse. Por ejemplo, si la declinación
es de 5º Oeste, para volar a un lugar en el rumbo geográfico 210º
hay que mantener un rumbo magnético de 210º+5º=215º.
| Si la declinación es Este : Rumbo magnéticoº
= Rumbo geográficoº - declinaciónº |
| Si la declinación es Oeste: Rumbo magnéticoº
= Rumbo geográficoº + declinaciónº |
La declinación varía de un lugar a otro. Dado que las variaciones
no son muy grandes, se suele asumir una misma declinación para zonas
geográficas próximas (p.ejemplo la Península Ibérica,
uno o más Estados en EE.UU, etc...).
2.9.4 Errores en la lectura
de la brújula.
La brújula está sujeta a errores provocados por la aceleración, la desaceleración
y la curvatura del campo magnético terrestre en especial en altas latitudes.
También suele oscilar, converger o retrasarse en los virajes y su lectura
es especialmente difícil durante turbulencias o maniobras.
Los errores de tipo físico se deben principalmente a la fricción
del liquido sobre la rosa de rumbos, a la falta de amortiguación de
este líquido, o porque el propio líquido forma remolinos debido
a turbulencias o maniobras bruscas. Estas circunstancias provocan balanceos
y oscilaciones en la brújula que dificultan su lectura.
Con independencia de los errores físicos, lo que más complica
la navegación con la brújula son los errores de tipo magnético.
Estos se conocen como errores debidos a la inclinación (viraje) y a la aceleración
o desaceleración.
Error de
inclinación o viraje: Las líneas de fuerza del campo
magnético terrestre tienen un componente vertical que es 0 en el Ecuador
pero que constituyen el 100% de la fuerza total en los Polos. Esta tendencia de
la brújula a inclinarse hacia abajo por efecto de la atracción magnética,
produce en los virajes el siguiente comportamiento:
- Volando en un rumbo Norte, si se realiza un giro hacia el Este o el Oeste,
la indicación inicial de la brújula se retrasará o indicará
un giro hacia el lado contrario. Este desfase se va aminorando de manera
que al llegar al rumbo Este u Oeste no existe error.
- Si se hace un giro hacia el Sur desde cualquier dirección, a medida
que nos vamos aproximando al Sur la brújula se adelanta e indica un
rumbo más al Sur que el real. Para sacar al avión en el rumbo deseado,
el giro debe ser terminado con una indicación de la brújula
pasado dicho rumbo.
- Volando en un rumbo Sur, al realizar un giro al Este o el Oeste, la brújula
se adelanta e indica un rumbo más allá al realmente seguido. Este
adelanto también se va aminorando de forma que al llegar al rumbo
Este u Oeste tampoco existe error.
- Si se hace un giro hacia el Norte desde cualquier dirección, cuando
nos vamos aproximando al Norte la indicación de la brújula
es de un rumbo más atrás del real. Para sacar al avión en el
rumbo deseado, el giro debe ser terminado con una indicación de la
brújula anterior a dicho rumbo.
Los errores de viraje se producen en rumbos Norte y Sur siendo prácticamente
nulos en rumbos Este y Oeste. La cantidad de grados de retraso o adelanto es
máxima en rumbos Norte (0º) y Sur (180º), y esta cantidad depende
del ángulo de alabeo usado y de la latitud de la posición del
aeroplano.
Como colofón a las explicaciones anteriores, podríamos concluir
que el error de viraje produce que en el semicírculo Norte de la rosa
de rumbos la brújula gire más despacio que el avión e indique
rumbos retrasados; igual en rumbos Este y Oeste indicando rumbos correctos,
y más deprisa en el semicírculo Sur indicando rumbos adelantados.
| La regla nemotécnica para sacar
al avión del viraje en rumbo correcto es: Norte (NO
me paso) Sur (Si me paso) |
Error de
aceleración/deceleración: Debido a su montaje pendular,
cuando se cambia de velocidad acelerando o decelerando, la brújula se inclina
sobre su pivote y esta inclinación provoca que las agujas imantadas no coincidan
correctamente con las líneas magnéticas terrestres. Este error es
más aparente en los rumbos Este y Oeste, siendo prácticamente nulo
en rumbos Norte y Sur.
- Cuando un avión manteniendo un rumbo Este u Oeste acelera o asciende,
la brújula indicará en principio como si se estuviera virando
al Norte. Cuando decelera o desciende, la brújula indica un viraje al Sur.
| La regla nemotécnica es ANDS (Acelera/Asciende=Norte,
Decelera/Desciende=Sur) |
Importante: La descripción de estos
errores corresponde a latitudes del hemisferio Norte. En el hemisferio Sur
los errores se producen a la inversa.
2.9.5 Indicador de dirección
y brújula.
Ahora que hemos visto como funciona la brújula, como está construida
y cuales son los posibles errores en sus indicaciones, tenemos suficiente criterio
para resolver las cuestiones planteadas al inicio de
este capítulo.
El indicador de dirección, como se explica en el capítulo
2.7, es un instrumento más sofisticado y fiable que la brújula,
pero sus indicaciones se basan en un referente proporcionado por el piloto
(calaje del indicador de dirección),
el cual se sirve de la brújula para este menester. Desde este punto
de vista, ambos instrumentos ni son excluyentes entre sí ni existe duplicidad
de funcionamiento entre ambos, realmente son complementarios.
Aunque el indicador de dirección también se desajusta, la brújula,
como hemos visto en este capítulo, es susceptible de ciertos errores,
produciendo además lecturas erróneas en presencia de campos magnéticos
o por oscilaciones en turbulencias, cosa que no sucede con el indicador de
dirección. Por otro lado, la brújula es muy sencilla en su construcción
y se basa en propiedades inmutables lo cual la hace casi inmune a las averías,
en tanto el indicador de dirección es más complejo y depende del funcionamiento
del sistema de succión, lo cual deja a este último en inferioridad
de condiciones a este respecto.
Supongamos por un momento que por alguna razón hemos calado mal el
indicador de dirección y carecemos de brújula. ¿Como sabemos
la dirección en la cual volamos?. Tendríamos que servirnos de
referencias en la tierra que conociéramos previamente, lo cual no deja
de ser una opción bastante enojosa, o lo que es más posible,
estaríamos literalmente perdidos.
Conclusión: Normalmente, debido a la inestabilidad
de las indicaciones de la brújula, se vuela por referencia al indicador
de dirección, calando este periódicamente con las lecturas de
la brújula en vuelo recto y nivelado. Pero como todos los aparatos,
el indicador de dirección puede estropearse. En ese caso un buen piloto
no tendrá problemas, navegará sirviendose de la brújula;
un mal piloto estará perdido.
Sumario.
- La brújula es la referencia básica para mantener la dirección
de vuelo.
- Al orientarse con el campo magnético terrestre proporciona una indicación
permanente del rumbo del avión.
- Un imán tiene dos centros de magnetismo donde la fuerza se manifiesta
con mayor fuerza. Estos centros se denominan polo Norte y polo Sur.
- La tierra se comporta como un imán gigantesco, aunque sus polos
magnéticos no coinciden exactamente con sus polos geográficos.
- La diferencia angular entre los polos magnético y geográfico
recibe el nombre de declinación.
- La declinación es Este si el Norte magnético está
al Este del Norte geográfico. Es Oeste si el Norte magnético
está al Oeste geográfico.
- El rumbo magnético se calcula sumando o restando la declinación
al rumbo geográfico según que esta sea Oeste o Este respectivamente.
- La brújula está sujeta a errores, debidos principalmente
a las características del campo magnético terrestre. Estos
errores se denominan de viraje y de aceleración/desaceleración.
- Los errores de viraje se producen en rumbos Norte y Sur siendo inexistentes
en rumbos Este y Oeste, y los errores de aceleración se producen en
rumbos Este y Oeste siendo inapreciables en rumbos Norte y Sur.
- El error de viraje hace que la brújula gire más despacio que el
avión en el semicírculo Norte de la rosa de los rumbos, iguale
en rumbos Este y Oeste, y más deprisa en el semicírculo Sur.
- La regla nemotécnica para sacar el avión del viraje en el
rumbo deseado es: Norte=No me paso, Sur=Si me
paso.
- Regla ANDS en errores de aceleración: Acelera/Asciende=Norte;
Decelera/Desciende=Sur.
- El indicador de dirección es más fiable que la brújula, pero
el piloto necesita de esta última para calar este indicador y como
recurso en caso de fallo del indicador de dirección.
- Lo normal es volar atendiendo al indicador de dirección, calando
este frecuentemente con las indicaciones de la brújula, tomadas en
vuelo recto, nivelado y no acelerado.
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